¿La verdad verdadera? ¡Nunca lo hubiéramos soñado! Sabíamos de la existencia del león de Castilla, del león británico, el león sueco, hasta de aquel futbolero León de Maracaná.
En la esquina Este-Norte de la antigua (hoy, ex) Avenida Larrañaga y Burgues, existe un legendario bar denominado "El león de Caprera". Designación mencionante de Garibaldi, "el héroe de dos mundos", partícipe de las luchas acaecidas en el Río de la Plata.
Y en la esquina Este-Sur de la ex Larrañaga y San Martín (en pleno Brazo Oriental, el barrio de Luis Alberto de Herrera) un gallego rebautizó (¿1990?) "su bar" con el seudónimo extenso de "El nuevo león de Carballo".
Caprera es una isla italiana ubicada en la costa Nor-Este de la Cerdeña. En ella murió Garibaldi en el 1882, habiendo nacido en la hoy francesa Niza en el 1807.
Mientras tanto, Carballo es una gallega ciudad de la provincia de La Coruña con importante carretera hacia la capital.
Archiconocido lo es el hecho geográfico ecológico de que, El León, es un felino indígena del África. De niños escolares no entendíamos como varias naciones europeas se apropiaban —simbólicamente— de él. Representatividad abundante en escudos europeos; queda hermoso y da aires de invencibilidad. Posteriormente, ya mayores e ilustrados lo comprendimos.
Una demostración más del imperialismo posesivo del cual siempre hicieron gala las naciones del "Viejo" (¿?) continente.
Los uruguayos nos hemos dado el lujo histórico y tradicional de ignorar la inserción en nuestras banderas y o escudos del león (Puma) y el tigre (Jaguar) americanos. Existen memorias, narraciones y documentación (verbigracia: Isidoro de María) atestiguantes de dichas reales existencias.